RESEÑA: PRESENCIAS MALDITAS

RESEÑA: PRESENCIAS MALDITAS

03/02/2021 0 Por Luz Castillo

Mi-Jung es una directora de cine cuya carrera apenas está despegando, lleva mucho tiempo trabajando en una película de terror y recibe un ultimátum: su guion deberá estar listo en dos semanas o perderá la oportunidad de sus sueños. Desesperada busca inspiración por todas partes, hasta que se encuentra con una leyenda urbana sobre una película maldita cuyo director afirma que en realidad fue hecha por un fantasma. Mi-Jung comienza a investigar y se obsesiona con ver esta cinta, no sólo por curiosidad, pues también la busca con la esperanza de que la ayude a salir de su bloqueo y terminar su propia película.

La película comienza bajo la tenue luz de un cine, pasando a la completa oscuridad en la que sólo podemos guiarnos por los sonidos y algún atisbo de luz, estimulando la imaginación en vez de mostrar al ente que enfrenta la protagonista. La creación de esta atmósfera es buena, el sonido está bien cuidado y es bien sabido que nuestra imaginación nos puede sugestionar para pensar en cosas peores que lo que podrían mostrarnos. Esta oscuridad casi total es una constante, pero hay momentos en que dura tanto que se vuelve tedioso, los sonidos resultan repetitivos, y sólo queda esperar a que acabe la secuencia para poder volver a ver algo interesante.

La búsqueda de Mi-Jung está muy bien presentada, tiene un propósito real pues ella no se ve atrapada en una situación que no eligió, activamente busca el terror y su objetivo no sólo es sobrevivir, como es común en las películas de este género; ella está actuando, buscando y creando. Su búsqueda termina siendo impulsada por una curiosidad poco sana, pero el origen de ésta es su pasión por el arte, Mi-Jung es una protagonista bastante interesante y capaz.

El viaje de esta gran protagonista exige mucha atención, y a medida que avanza nos hace cuestionarnos qué tan real es lo que vemos. Por supuesto que esta confusión es creada a propósito, incluyendo found footage en algunas escenas, y dejándonos ver fragmentos de la imaginación de Mi-Jung. También está la manera casi voyerista en que ella experimenta el terror que la acecha, pues siempre que se enfrenta a éste se escuda detrás de una cámara, cada que encuentra pistas, entes sospechosos, o incluso ante la posibilidad de la muerte, su primer impulso es sacar una cámara y posicionarse tras ella, como si también fuese una espectadora.

Esta confusión se apoya también en las distintas historias y películas que vemos; la investigación de Mi-Jung parece arrojarla a un pozo interminable de historias, la leyenda urbana, la historia de la película que busca, la historia del fantasma que supuestamente la realizó, y la historia de su propio pasado; todo sucediendo al mismo tiempo que ella está escribiendo su película. El cuestionamiento de la realidad podría ser más profundo si no se hubiera tomado la pésima decisión de llamar Presencias Malditas a esta película, y de traducir directamente del inglés. Originalmente el título de las 3 películas (la que vemos, la que Mi-Jung está escribiendo, y la que busca por la leyenda urbana) tienen el mismo nombre: 암전 (Am-jeon, cuya traducción podría ser: oscurecer u origen oscuro.) En inglés se llamó a la película que vemos Warning: Do not play (Advertencia: no reproducir), y a las otras 2 simplemente Warning (Advertencia), y en español el título de la película que vemos no coincide ni un poco con las otras, pues se dejó como Advertencia o Precaución el título de la película que busca Mi-Jung y también el de la que escribe, pero esto no tiene ninguna relación con el nombre Presencias Malditas. Para evitar quitarle profundidad a la película pudieron hacer que las 3 coincidieran como Presencias Malditas, a pesar de ser una mala traducción, o escoger una traducción más acertada; desafortunadamente no se hizo ningún esfuerzo por mantener este elemento y esto le resta impacto a la confusión que genera la cinta. La barrera del idioma no debería impedirnos disfrutar de diversos productos artísticos y es una lástima que en este caso se acrecente de manera innecesaria; para que sea accesible se necesita una mejor investigación o explorar la posibilidad de establecer una relación directa, ya que este caso lo recibimos con el inglés como intermediario.