RESEÑA: LA VIUDA (GRETA), de Neil Jordan

RESEÑA: LA VIUDA (GRETA), de Neil Jordan

06/12/2019 0 Por ericktreglia

“Everyone needs a friend. But we’re more than friends… we’re connected.”

Frances (Chloë Grace Moretz) encuentra un bolso en el metro de Manhattan y cuando mira dentro se da cuenta de que pertenece a una mujer aparentemente dulce llamada Greta (Isabelle Huppert). La joven lo devuelve y Greta es tan agradecida y amable que ella y Frances entablan una amistad, a pesar del consejo de la mejor amiga y roommate de Frances, Erica (Maika Monroe). Frances le ayuda a adoptar un perro, Greta les prepara la cena y entonces Frances descubre un gabinete lleno de bolsos idénticos al que ella encontró en el subterráneo, todos ellos con el mismo contenido y post-its con nombres y números de teléfono de chicas adolescentes, incluyendo el suyo. Eso es suficiente para alterarla magníficamente por lo que decide cortar cualquier tipo de comunicación, exceptuando el hecho de que ahora Greta comienza a acosarla, intimidarla y amenazarla, atreviéndose incluso a drogarla y secuestrarla.

Los conceptos de soledad y psicosis son explorados de una forma que además ilumina el trauma que a menudo existe en una relación de madre e hija. El concepto de la caja, tanto literal como metafórica, es absolutamente fascinante. Por un lado, todos sentimos sofocarnos dentro de una caja en cualquier momento en que somos presas de los riesgos emocionales y mentales de la soledad. Y por el otro lado, hay una caja física, para confinamiento solitario. La imagen de Frances sintiéndose acorralada en el elevador y estando atrapada en el baúl de juguetes es inolvidable. Y retomando el trauma en la dinámica entre madre e hija: Greta forzando a Frances hacia la caja es el equivalente de una madre forzando a su hija adulta a reentrar en su útero: el deseo de una madre por consumir a su hija, para consumirla y reformarla.

Las actuaciones de ambas Moretz y Huppert son fuertes, quizás no tanto como podrían haber sido si el guión hubiera tenido un poco más de ímpetu. En especial, Huppert es sorpresivamente intimidante para ser una señora mayor, pero especialmente si alguno desafortunadamente ha sido acosado quedará helado e invadido por el pavor que Huppert evoca sencillamente por permanecer de pie en la esquina de una calle, observando y esperando.

Aun con las posibles mejoras de guión, la película se las arregla para conseguir una buena cantidad de tensión. Por largos periodos, es difícil determinar qué es real y qué es un sueño, lo cual causa ansiedad al espectador. Toda tensión lograda es impresionante en una película con un ritmo así de extraño.

Quizás lo más importante que nos queda después de la película es la precisión y representación detallada de cómo la policía ayuda a las víctimas que son acosadas: sólo hasta que es demasiado tarde, y esto puede ser lo más relacionado al sentimiento de estar viendo en Greta una película de horror.