RESEÑA: MIRAI, de Mamoru Hosoda

RESEÑA: MIRAI, de Mamoru Hosoda

abril 21, 2019 0 Por ericktreglia


“Si el bisabuelo no hubiera nadado con todas sus fuerzas en ese momento, si la bisabuela no hubiera perdido a propósito en aquella carrera… no estaríamos aquí. Pequeñas cosas como ésas se suman y nos convierten en lo que somos ahora”.

Mamoru Hosoda ya nos había maravillado con sus WOLF CHILDREN (2012). Y regresa de manera triunfal con MIRAI NO MIRAI, que le valió una nominación a Mejor Película Animada en la más reciente entrega de los premios de la Academia; una película muy bella sobre la familia, sobre la dificultad que representa para un niño el aprender a compartir el amor de sus padres, la dificultad del recién nacido para hacerse un lugar dentro de una familia ya existente y la dificultad de los padres para manejar esta pequeña nueva revolución.

No se dice a menudo, y sin embargo, el segundo hijo es una crisis más difícil en la vida de una pareja y de una familia porque no es necesario solamente atender al recién nacido, sino también arreglárselas para encargarse del primogénito dándole el tiempo y la atención que se merece. Es con mucha poesía que Hosada mete todo eso en escena abordando sus temas de siempre: el tiempo, la herencia y la relación filial.

Debido a una magia singular, el pequeño Kun realiza encuentros repentinos y extraordinarios. El primero de ellos es con su perro, Yukko, antropomórfico, bajo la apariencia de un hombre adulto que le enseña a Kun lo que son los celos. Enseguida, conocerá a distintos miembros de su familia con diferentes edades, intercambiando así, en ocasiones, el rol del más grande o del más pequeño y aportándole cada uno una nueva lección de vida.

El proceso podría parecer sistemático, pero poco importa. Es un placer seguir a Kun en todas sus aventuras, que lo hacen crecer un poco y aceptar finalmente su nuevo papel de hermano mayor.

Una película con mucho corazón de un director, además, con mucha alma, pues quisiéramos como Kun tomar el tren y regresar el tiempo o, por el contrario, acelerarlo y conocer a los miembros de nuestra familia con diferentes edades. ¿Mamá era igual de sabia? ¿Papá igual de fuerte? ¿Siempre fueron así de viejos? El filme es una verdadera dicha también porque muestra una familia ordinaria, con sus defectos, sus imperfecciones, los celos, el miedo y el enojo, sentimientos que a veces nos arrepentimos de sentir y expresar pero que son también necesarios para no distanciarnos de eso que nos hace tan humanos.