RESEÑA: EL ÁNGEL, de Luis Ortega

RESEÑA: EL ÁNGEL, de Luis Ortega

08/03/2019 0 Por ericktreglia

“Estamos vivos, ¿por qué no lo disfrutas?”

Para su primera película, Luis Ortega escoge rastrear la trayectoria de aquél que fue llamado “el Ángel negro” e incluso “el ángel de la muerte” por la prensa argentina de los años 70. Cabe mencionar que también había dirigido la serie HISTORIA DE UN CLAN, sobre una familia asesina también ubicada en Argentina.

La película comienza a ser narrada en primera persona como una confesión. Carlos, interpretado maravillosamente por el actor debutante Lorenzo “Toto” Ferro, y a quien todo el mundo llama “Carlitos”, desempeña la actividad de robar como una segunda naturaleza y lo vemos penetrar en una lujosa vivienda, bailando desentendido, llevando a cabo el papel del niño que a fin de cuentas es. Alegando sobre el hecho de que no cree en la noción de propiedad y sale de la mansión con unos discos vinilo y una moto y regresa a casa donde su madre (Cécilia Roth) lo espera con su plato preferido: milanesa y puré de papas.

Él es un chico por demás simpático, que se desenvuelve naturalmente y con un aire de indiferencia ante cualquier cosa, su seguridad es innegable.

Un día, en el colegio, él nota a un chico atractivo, lo busca y el otro lo golpea. Y es así que conoce a Ramón (Chino Darín, hijo del reconocido actor argentino Ricardo Darín), un chico de más edad y más viril que él, que con su mirada de muñeca y cabellos dorados y rizados adopta más bien una apariencia femenina.

Ramón es procedente de una familia de ladrones y será finalmente el detonante en los crímenes cada vez más sanguinarios de Carlitos, quien a partir de entonces y de manera creciente se regodeará de sus pequeños robos, a los cuales considera inofensivos.

La película es muy vigorosa, con una banda sonora que impacta, acompañada de efectos visuales, sonoros y de puesta en escena que nos obligan inevitablemente a seguir todos los hechos con especial atención.

Basándose en la historia de Carlos Robledo Puch, conocido a nivel nacional e internacional como el primer asesino serial en ser condenado a cadena perpetua en Argentina (y el único hasta la fecha), Luis Ortega continúa relatando la historia de los criminales argentinos con una paleta de colores y una visión, ya conocidas por su anterior serie televisiva, completamente propias.