RESEÑA – TRANSFORMERS: EL ÚLTIMO CABALLERO

RESEÑA – TRANSFORMERS: EL ÚLTIMO CABALLERO

07/08/2017 0 Por Arturo Nava

Michael Bay ha asegurado en tantas ocasiones que la nueva película de Transformers iba a ser la última dirigida por él que sólo nos podemos tomar en serio sus intenciones una vez vista El último caballero. Hasta ahora, las únicas veces que el director estadounidense había abandonado la franquicia fue para encargarse de dos propuestas bastante atípicas dentro de una filmografía que había contado siempre con un estilo y unas constantes perfectamente definidas: Dolor y dinero (2013) y 13 horas: Los soldados secretos de Bengassi (2016). Ambas, tan ruidosas y testosterónicas como las que más, pero también poseedoras una ambición lejos del regodeo por la destrucción urbana que sobrevuela su trayectoria; un afán por trascender, por inyectarle cierto aire fresco a un estilo tan asfixiante que ni jugando a la autoparodia pierde presencia. Acaso, porque la autoparodia se encuentra arraigada en sus propios genes.

No cabe duda, pues, de que Transformers es el juguete con el que Bay no puede evitar distraerse cada tanto –no descartemos que, en algún momento de todos los años que nos esperan de Autobots y Decepticons, nuestro hombre vuelva a sentarse en la silla de director para acariciarle el lomo a Bumblebee–; una oportunidad, facilitada por la taquilla, que le permite hacer cada tanto lo que más le gusta sin complicarse la vida en exceso.